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‘Caracol’ era la ley: decidía sentencias contra sus cómplices y enemigos

Escuchas telefónicas que están en manos de la Dirincri confirman que Gerson Gálvez negociaba la libertad de los integrantes de su banda. A cuatro de sus sicarios les dictaron arresto domiciliario y estos volvieron a las calles a cometer graves delitos.

Gerson Gálvez Calle

Escuchas telefónicas legales permitieron determinar que 'Caracol' coordinaba la libertad de peligrosos sicarios de su banda en la Fiscalía y en el Poder Judicial del Callao pero, también, decidía la suerte de sus enemigos.

Escuchas telefónicas legales permitieron determinar que 'Caracol' coordinaba la libertad de peligrosos sicarios de su banda en la Fiscalía y en el Poder Judicial del Callao pero, también, decidía la suerte de sus enemigos.

USI

Shirley Avila

Gracias a la corrupción enquistada en el sistema de justicia, el narcotraficante Gerson Gálvez Calle, apodado Caracol, pudo decidir las sanciones y extender la carcelería de algunos de sus adversarios. Pero no solo eso, ‘Caracol’ también ordenó que se otorgue el beneficio del arresto domiciliario a cuatro de sus sicarios.

De las escuchas legales que realizó el grupo especial Constelación, de la Policía Antidrogas, se desprenden conversaciones entre ‘Caracol’ y uno de los operadores de su mafia, conocida como ‘Barrio King’, en las que el capo del Callao negociaba la libertad de peligrosos sicarios, tanto en la Fiscalía como en la Corte Superior del primer puerto. Al menos, cuatro peligrosos asesinos de esa banda dejaron la cárcel entre 2014 y 2015.

Como lo explicó Perú21 en su edición del último 14 de julio, las conversaciones que estos delincuentes sostuvieron durante meses revelaron que sobornaron a policías, fiscales y jueces del Callao para solucionar la situación legal de detenidos por sicariato, extorsión y otros delitos. Así, terminaron identificando a los operadores que estos criminales usaban y a los magistrados que les servían.

El responsable de contactar con los jueces fue en un principio Moisés Mere Ruiz, conocido como ‘Mere’, quien formaba parte del brazo legal de la organización criminal de ‘Caracol’.

Mere Ruiz sobornaba a las autoridades para evitar las capturas de sus cómplices o para lograr su libertad. Pero también negociaba para que dicten sentencias largas cuando se trababa de integrantes de bandas rivales.

‘Caracol’ era la ley: decidía sentencias contra sus cómplices y enemigos

‘Caracol’ era la ley: decidía sentencias contra sus cómplices y enemigos. (Perú21)

‘Caracol’ era la ley: decidía sentencias contra sus cómplices y enemigos. (Perú21)

ANGELITOS CON ARRESTO

De esta manera, al menos cuatro asesinos dejaron la prisión para volver a acechar a la ciudadanía. Jueces corruptos les cambiaron la prisión efectiva por el arresto domiciliario. Las órdenes salieron desde el Poder Judicial del Callao.

Como era de esperarse, cada que se les daba la gana, estos avezados delincuentes salían a las calles a hacer un pase de droga, a asaltar o a matar.
Uno de ellos, Franklin Saavedra Raa, alias ‘Chato Carlitos’, dejó la prisión –gracias a ‘Caracol’– a los 22 años.

Cuando tenía 20, asesinó a balazos al estibador Harold Puescas Grijalba y al taxista Israel Chávez Apéstegui en el chifa El Olivar, en el Callao. El ataque de ‘Chato Carlitos’ fue captado por las cámaras de seguridad del restaurante chino. Unos días después, los agentes de la División de Investigación de Homicidios de la Dirincri lo capturaron en Piura, donde confesó ser el autor del crimen.

Un juzgado de la Corte del Callao lo mandó al penal Sarita Colonia mientras se le sometía a juicio. Pero ocho meses después, a pesar de ser asesino convicto y confeso, otro juzgado le cambió la detención por arresto domiciliario.

El 16 de diciembre de 2015, el ‘Chato Carlitos’ fue acribillado en una oscura calle de La Perla. Regía el estado de emergencia en el Callao, pero una llamada a su celular lo hizo salir de su casa. Póstumamente, la Policía estableció que –cuando estuvo en la cárcel– el ‘Chato Carlitos’ había mandado a asesinar a Jorge Nilton Márquez Anicama, un íntimo amigo de Gerald Oropeza, uno de los contrincantes de ‘Caracol’.

Otro de los integrantes del brazo armado de ‘Caracol’ que se vio favorecido con el arresto domiciliario fue Carlos Pinto Pomajambo, de 23 años. Pinto había participado, junto con Franklin Saavedra, en el doble asesinato perpetrado en el chifa El Olivar en el Callao.

Igual que su cómplice, dejó la prisión por obra y gracia de ‘Caracol’ y debía pasársela reflexionando en su casa de La Perla; sin embargo, el 7 de mayo de 2015, la Policía lo arrestó –junto con otros de sus cómplices– cuando asaltaba a transeúntes a mano armada (modalidad conocida como raqueteo). En esa oportunidad, le incautaron tres armas de fuego.

El 7 de mayo de 2016, en una vivienda ubicada en Chorrillos, detectives antirrobos de la Dirincri capturaron a Omar Johan Rossi Gutiérrez. Este tenía en su poder cinco armas de fuego, además de un auto robado.

La Policía creía que estaba en prisión, pero se dio con la sorpresa de que Rossi Gutiérrez pretendía cobrar una extorsión de 12 mil soles al dueño de un bus de transporte urbano. Lo acompañaba su hermano, Paolo Rossi. Cuando estuvieron en la Dirincri, los agentes establecieron que Omar Rossi estaba cumpliendo arresto domiciliario.

Él y su hermano habían robado doce buses de transporte público y para devolverlos les exigían a sus dueños 12 mil soles por cada uno. Además, les pedían el pago de un cupo de 1,000 soles mensuales para no volvérselos a robar.

‘PATO CIEGO’

Y el cuarto ‘gatillero’ (sicario) de ‘Caracol’ que se benefició con el arresto domiciliario fue Luis Santiago Donaire Flores, alias ‘Pato Ciego’. Tiene 25 años y está acusado de diez asesinatos en el primer puerto, entre ellos el de Wilbur Castillo, un enemigo de ‘Caracol’.

Este delincuente fue capturado el 28 de noviembre de 2015 en una clínica del Callao, luego de que resultara herido durante un tiroteo entre bandas contrincantes. El día anterior había irrumpido en una vivienda donde se realizaba una reunión familiar. Ahí mató a tiros a Giovanni Guerra Rosas y, en su huida, hirió a otras siete personas.

En mayo de 2017, a Donaire se le venció el plazo de la prisión preventiva, pero la Fiscalía no movió un dedo, entonces el juzgado penal de la Corte del Callao le impuso el arresto domiciliario.

Donaire aprovechó este beneficio para organizar su propia banda criminal, a la que pronto se conoció como Los Marcas del Callao. Así, el 25 de noviembre de 2017 cayó luego de una infernal balacera en San Isidro, donde asaltó a un cambista.

LÍNEA TELEFÓNICA LOS DELATÓ

“Se escuchaban cosas horrorosas. Desde las preventas, fregar a fiscales, favorecer a fiscales con dinero, amenazar a fiscales, amenazar a jueces, se compraban expedientes, se negociaban los traslados a los penales.

Coordinaban con malos policías para que detuvieran a personas que no habían participado en ningún ilícito penal y les sembraran armas de fuego que facilitaba la organización criminal de ‘Caracol’.

Todo lo hacían con dinero. El criminal alías ‘Mere’ (Moisés Mere) era el que se contactaba con las autoridades y les pagaba”, sostuvo el detective a cargo de la unidad que investigaba los crímenes de ‘Caracol’ y a quien la investigación madre le había derivado las transcripciones de los audios que ahora conocemos.

Durante los meses que se realizaron las escuchas legales a los integrantes de la organización criminal liderada por ‘Caracol’, este y sus secuaces pusieron en clara evidencia la corrupción que impera en la Policía, la Fiscalía y el Poder Judicial del Callao.

“Con oficios solicitábamos que nos faciliten expedientes de casos de delincuentes denunciados por diversos delitos, pero nunca teníamos respuesta. Por el contrario, a través de las escuchas nos enteramos que, en vez de impartir justicia, los jueces y los fiscales corruptos informaban a los abogados de los criminales que la Policía los estaba buscando. Eso ya decía mucho para nosotros. Todo estaba corrupto”, afirmó el oficial de la Dirincri.

Las puertas se les cerraban, el poder de los narcotraficantes se había impuesto. Ahora que se conoce a parte de los integrantes de esa red de corrupción y sus modos de operar, los buenos policías antidrogas y de investigación criminal guardan la esperanza de avanzar en la lucha contra el crimen organizado.

TENGA EN CUENTA

  • Gerson Gálvez, ‘Caracol’, fue capturado el 30 de abril de 2016 en Medellín, Colombia. Esto tras una coordinación entre la Policía Antidrogas del Perú y sus pares de Colombia. 
  • En ese momento, ‘Caracol’ encabezaba la lista de los criminales más buscados del país. El Ministerio del Interior ofrecía medio millón de soles por información sobre su paradero.
  • En agosto próximo, se iniciará el juicio contra los integrantes de la banda criminal ‘Barrio King’. A estos se les procesará por los delitos de extorsión y sicariato.

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